El Rofero campeona de Canarias


Luis Guerra, Juan Jesús y Aarón Fuentes y Víctor Sosa
Campeones de Canarias

Gallino Negro

Los majoreros se estrenaron en el regional bordando una actuación impecable, siendo los únicos en ganar los cinco gallos.

 


Un año más, fiel a su cita anual, coincidiendo con nuestra festividad autonómica, se celebró el XXXVIII Campeonato de Canarias de riñas de gallos, de nuevo en La Palma, con una alta participación de galleras; siete palmeras, seis grancanarias, tres tinerfeñas y una majorera, además de unos magníficos aforos que coparon las gradas tanto en la jornada del sábado, día 30 de mayo, en el almacén de Los Cejas, en Tazacorte, como del domingo 31 en el Centro de Calificación El Valle, en la antigua “Peladora de almendras”, del llanense barrio de Argual.





Sobre la valla lo mejor de cada casa, la gran mayoría guerreros veteranos con tantas cicatrices como medallas en su bagaje, protagonistas de los duelos más apasionantes a lo largo de la temporada que termina.



Sin duda lo más gratificante de esta cita anual es ese ambiente de fraternidad gallística que propicia el reencuentro con esos camaradas de otras islas y durante dos días olvidarnos de que en la vida hay algo más. Y si es en La Palma, más aún.




Pero no podemos omitir la picaresca que un año tras otro se cuela en nuestro regional sin que ni federación ni organizadores tomen medidas. Recordemos que se trata de un torneo de galleras, el único de la temporada, y no de casteadores, que son todos los demás, más de veinte al año. Pero siguen participando individuos o peñas usando fraudulentamente el nombre de asociaciones. Parece que no aprendimos nada de lo ocurrido el año pasado con El Paso.


En la mesa Jorge Pulido y Dailos Acosta

El sábado, en Los Cejas, de mañana, se inauguró el festival. Echamos de menos en la gran cita anual el reconocimiento por parte de los anfitriones a los padres de la Federación Gallística Canaria allí presentes, Frank de Paz y José Luis Martín, quien además ha sido, durante veinte años, hasta ayer, nuestro presidente y máximo valedor. Así que ese merecidísimo homenaje se lo rendimos nosotros desde estas letras.


José Luis Martín y Frank de Paz

De esta primera jornada sabatina destacamos la riña 6ª, sin duda la mejor, entre un colorado, de Hnos. Sosa, de la gallera Güímar, y un colorado, de Tapias y Camacho, de La Espuela, ambas de Tenerife. El güimarero salió mostrando credenciales, ofendiendo al espuelino, que desenvainó sus naifes y obligó a aquel a buscar recursos y hacer su pelea pero acabaría remachado en 2’42”.


Jairo Hdez. y Alonso Plasencia

La jornada vespertina, con mucho calor, se estrenó con un peleón, entre un colorado, de Familia Santiago, de Unión San José, de Gran Canaria, y un colorado, de Alexander Baute, de La Espuela. Trepidante intercambio de estoques que acabó ganando el tinerfeño en 5’57’’. En la 5ª un melado, de Fernando José, de la gallera Hnos. Pulido, de La Palma, y un melado, de José Luis Martín, de la gallera Telde, de Gran Canaria protagonizaron unas vistosas tablas; el grancanario se despachaba y el palmero, metódico, buscó recursos, saliendo, corriendo, entrando y volviendo a correr, minando la línea de flotación de aquel, que salvó la campana en 10’00’’.


Mario Acosta y Elías San Juan
Gallera Argual

En la 6ª, un melado, de Rancho la Mora, de la gallera La Tradición, de Gran Canaria perecía dominar a un gallino negro, de El Revolcadero, de la gallera Ajodar, también canarión, que resucitó tres veces, sin perder nunca su elegancia y compostura, manteniendo alto el pabellón y logrando unas espectaculares  tablas. La 8ª fue una de esas que hacen afición, entre un giro, de Peña Tres Amigos, de la gallera La Choza, de La Palma, y un melado, de El Faro, de la San José, de Gran Canaria, ambos sin luces, fajados y con pólvora en las espuelas, materializando unas tablas doradas y la ovación del respetable. En la 11ª, un melado, de Oval y Fajardo, de la gallera Güímar, engrandeció el espectáculo con su estilo marrullero ante un bragado, de Domingo y Paracoto, de la palmera gallera El Morro, al que derrotó en 6’28’’.



La 13ª fue otro pleito estelar, entre un gallino, de El Cañizo, por la gallera Guerra, de la Isla Bonita, y un melado, de Carlos Catana, de Tazacorte. El gallino tocaba la puerta antes de entrar, derribando una y otra vez al bagañete, que tirando de genes e inteligencia doblegó a aquel hasta hacerlo caer en 5’39’’. En la 15ª, otro gallo bien presentado de El Revolcadero, esta vez blanco, caprichoso de pico pero espuelero, cosió literalmente, sin mancharse el traje, hasta remachar, a un colorado, de Tres Hermanos, de la gallera Gáldar, en 9’18’’.


Víctor Nieves
Gallera El Morro

Mención aparte merece la 16ª, entre un giro de Yesenia y Yudeisy, de Telde, y un colorado de El Rofero, casteado por Jesús Ojeda, y presentado por el presidente de la FGC, Jorge Padrón, que pidió a los asistentes una ovación en homenaje al gran casteador majorero que nos dejó el mes pasado, y que logró una brillante victoria, póstuma, en 9’38’’.



Al terminar la jornada sabatina iban en cabeza El Rofero, con tres victorias, y la Nueva, con tres ganados y unas tablas.




El domingo, en El Valle, volvimos  a disfrutar del ambiente y el magnífico nivel del día anterior. En la 3ª, un correlón, de Peña Los Amigos, de Gáldar, hizo un peculiar pleito, eludiendo una y otra vez la norma del minuto y erosionando a un giro, de Domingo y Paracoto, de El Morro, acabando en tablas. En la 4ª vimos las únicas espuelas naturales del torneo, unas preciosas cimitarras negras, de un colorado, de Alma de Tacande, de la gallera La Orilla que, aunque viraron el pleito a su favor en el segundo minuto, acabó sucumbiendo ante un colorado de Serere Batista, de la Hnos. Pulido,  en 8’25’’.



Tras la 4ª, La Nueva se coloca en cabeza de la clasificación, con cuatro ganadas y unas tablas. En la 8ª, un giro, de Hnos. Pulido, castigaba a un colorado, de Balbuino, de El Rofero, que hasta cayó fuera de la valla, aguantando espuela pero negado a entregar la bandera, y cuando parecía sentenciado remachó al palmero, en 5’34’’, con la consiguiente sorpresa y murmullo general. Sumando los majoreros cuatro triunfos y un lugar entre los favoritos.


Samuel Acosta
Gallera Tazacorte

En la 10ª espectacular duelo entre un pinto, de cinco peleas, de Hnos. Sosa, de Güímar, y un melado, con seis, de Pie Palo, de Tazacorte. El tinerfeño, a media luz, reculando ante el ímpetu del bagañete, contra las varillas pero negado a ceder. En el séptimo minuto el güimarero lo frenó y una vez más unos segundos después, llegando ambos a tablas y resonando en la grada unos merecidos vítores.





Y en la 13ª, un colorado de Balbuino, de El Rofero, logra el campeonato para los majoreros al derrotar por vía exprés a un colorado, de los Chicos, en 0’49’’. Y como colofón, en la 18ª, otro gran duelo, entre un colorado, de Peña El Fuego, de la grancanaria Ajodar, y un melado, de Lope Acosta, de El Morro. El palmero repartía hasta que el canarión decidió cambiar las tornas, imponiéndose este en 7’39’’.


Juan Jesús "Kiki" con el colorado que consagró al Rofero

Por lo que la clasificación final fue la siguiente:

1.º Gallera El Rofero, de Fuerteventura, con 5 gallos ganados, 10 puntos y un tiempo de 28’26’’

2.º Nueva Gallera, de La Palma, con 4 gallos ganados y 1 tablas, 9 puntos y un tiempo de 20’43’’

3.º El Laurel, de La Palma, con 2 gallos ganados y 3 tablas, 7 puntos y un tiempo de 42’35’’

El gallo más rápido fue un retinto de los palmeros Fondo Sur, de Nueva Gallera, con un tiempo de 0’15’’.

Clasificación no exenta de polémica; en un principio Güímar aparecía en el podio, al tener tres peleas ganadas, unas tablas y una perdida. Según el reglamento de torneos unificado, las ganadas suman 2 puntos y las tablas 1, o sea que los tinerfeños tendrían 9 puntos, pero nadie había caído en que el reglamento del campeonato regional es diferente, y las perdidas restan 2 puntos. Por lo que Güímar pasó de tener 9 a solo 5 puntos. Y cuartos en vez de terceros.


Clasificación

En la entrega de trofeos, el presidente Padrón, en un escueto discurso enfatizó sobre arduo trabajo hecho por la directiva saliente, animó y se comprometió a seguir trabajando por nuestro deporte, y nos recordó lo que tantas veces oímos de boca de Martín, que nuestros peores enemigos están entre nosotros.


Jorge Padrón

La gallera El Rofero de Tinache, fue fundada en Tinajo, Lanzarote, a principios de este siglo, por Pedro González “Quico”, el “Carpintero”, fino artesano autor de la preciosa valla de la gallera el Volcán, que despues se llevó a Fuerteventura y terminó en Garachico. A Quico lo sucedió, al frente de El Rofero, nuestro querido amigo Ricardo Morales, fallecido el año pasado y gran ausente, y a principios de temporada, el majorero Juan Jesús Fuentes “Kiki” reubicó la gallera en Fuerteventura, en El Time. Se estrenaron ganando la contrata contra Teguise, por 2 riñas de ventaja, y ahora el regional, sin duda están en racha. Enhorabuena campeones.


Ricardo Morales

Roferos es como llaman en Lanzarote y Fuerteventura a las canteras de extracción de rofe, lo que en otras islas llamamos picón.

A los figuras que acudieron al evento a armar bronca, darles las gracias por la bonita imagen que dejaron en La Palma de la afición tinerfeña.


Lanzarote, 6 y 7 de junio

Nuestro agradecimiento por su impagable colaboración a Francisco y Tomás Pérez, Dailos Acosta, Diego González, Juan Jesús Fuentes “Kiki”, Pedro Chacón y todos los que nos ayudan a que cada semana esto camine.




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