Nos dejó Suso Ojeda
Jesús Ojeda (1961-2026) Nicolás Lezcano El artífice de que los gallos retornaran a su cuna trescientos años después se ha marchado dejando un legado imperecedero en nuestro deporte vernáculo y en el sentir de cuantos lo conocimos. El día primero de abril, Miércoles Santo, a los sesenta y cinco años, y tras un duro duelo a pico y espuela contra la enfermedad, falleció Jesús Miguel Ojeda de León, casteador majorero y figura clave en el arraigo y promoción de las riñas de gallos en Fuerteventura en este siglo. Suso, persona campechana, entrañable amigo y abnegado anfitrión, con una denodada capacidad de emprendimiento y trabajo, y una trayectoria gallística solo comparable a su inconmensurable calidad humana. El primer contacto de Ojeda con los gallos, y con la caza, fue de chico, por su padre, don Matías, más conocido por su excelente rebaño caprino, perros bardinos y podencos, cuando se peleaba en el bar Pecafra de su Tuineje natal, o en el campo de lucha de Gran Tarajal, ...